lunes, enero 03, 2011

Bizarrismos (2)

- He de decir, que pese a todo, y aunque estemos de mierda hasta el cuello, que sin embargo...
- ...¿Eres tonto?
- Si.
- ¿Quieres contarmelo ya idiota?
- Vale, vale, tranquilo. Pues lo que quería decir es que...
- ...buf...¿te gusta una chica?
- Si.
- Eres el tío más plasta y predecible que conozco.
- Lo sé.
- Y...¿bien? ¿Quién es la afortunada?
- ¿Afortunada? Oh no por dios, es una desgraciada. Se convierte en ello en el momento en que yo le hecho el ojo.
- Y ahora te vendes como algo malo...
- Si, soy raro de cojones.
- El raro soy yo, que te aguanto.
- También.
- Venga cuenta.
- No tengo ninguna posibilidad, así que me ahorraré contarte nada.
- Joder...para eso tanto rollo.
- Es que no es eso lo que te quería decir.
- ¿Entonces?
- Me marcho de aquí.
- ¿Qué?
- Lo que oyes. Te iba a decir que me acompañaras. Aquí ya no nos queda nada.
- ¿No eras tú quién decías que huír es de cobardes?
- Yo no huyo.
- Si lo haces.
- No, no lo hago. Simplemente persigo mi sueño.
- No estarás pensando en eso.
- Si, es justamente en eso.
- Bueno, te acompañaré porque si caemos, caemos juntos.
- ¿Seguro?
- Si.
- Aquí tienes tu billete. Vamos rumbo hacia ninguna parte, y allí, espero que si morimos, almenos nos encontremos. Estoy harto de estar siempre buscándome.
- Yo también.

miércoles, diciembre 29, 2010

La vida nunca ha tenido final.

Llovía a mares aquella tarde de febrero. Yo sin duda no paraba de observar todo mientras corría hacia mi casa afirmando que esto era causa del cambio climático…No te digo yo, ¿que no ha parado de llover en semanas? Estoy bastante preocupada claro…pero si lo digo me tacharían de loca…bueno-Pienso- cuando pase algo gordo que no me vengan.

Mi casa estaba casi al lado pero ya era tarde…con esta lluvia estaba empapada…y además no me encontraba bien del todo, sentía que me faltaba algo.

Llegué a casa. Mi madre, sin duda alguna, me echó una buena bronca…que si nunca llevas paraguas…que mira que te lo dije…eso me cansa. Pero que se le va a hacer. A callar y a contestar ‘’si, si mamá, no volverá a pasar…si es que tengo muy mala memoria’’, pero acaso ¿eso era mentira? Lo último digo. Yo creo que no.

Muy tranquila, como si nada, fui hasta mi habitación para ponerme algo seco y así no resfriarme. Ya mismo tocaba carnaval y no era conveniente ponerse mala y no poder ir. Mientras pensaba en el no tan lejano carnaval iba buscando mi pijama, sí aquel de pelitos del año pasado que es bastante calentito…¿De que podría disfrazarme? Tal vez de Lacasitos con las amigas, o yo de novia y mi chico de novio…Oh si, eso me encantaría.. pero ¿como se lo tomaría el?...puf, seguro que se niega. Él odia ese tipo de fiestas, pero bueno…él tiene razón…¿para que gastarse dinero en buscarse un disfraz que te vas a poner 1 o 2 días ( ya que el año siguiente no querrías volver a repetir, obviamente) pudiendo ponerte unos vaqueros, una camiseta y una chaqueta con tus zapatillas y vas mas cómodo y sin pasar frio?…Es un cielo, mas de una vez me he preguntado…¿Qué haría yo sin el? A veces me desespera pensar que puedo perderlo por mi forma de ser o porque se enamore de otra…Ya basta, siempre con lo mismo…acabaré vieja y amargada antes de tiempo. Él me quiere asique va, hay que disfrutar del presente y aprovecharlo porque mañana, quien sabe, será otro día, completa e irremediablemente diferente al de hoy.

martes, diciembre 28, 2010

El loco de la calle (5)

- Estás como una puta cabra. ¿Por qué hicistes eso?
- Yo no estoy loco, estoy muy cuerdo. Más vale actuar como un loco y ser cuerdo que actuar cuerdamente y volverse loco.
- Oh vaya...tus juegos de palabras lo justifican todo siempre eh. Pues no me creo una puta palabra de la que dices.
- Ya bueno, en realidad hay otro motivo, pero dudo que tú lo entiendas.
- Prueba, igual si lo entiendo.
- Es sencillo. ¿A quién es más fácil olvidar, a alguién a quién quieres o a alguién a quién odias?
- A alguién a quién odias.
- Pues ya tienes la respuesta. No es que yo le odie, es que le quiero tanto que pensar en ella en estos momentos me hace daño y sé que ella intentará remediar el error de alguna manera, y entre remedios acabaremos como la otra vez. Ya sería la cuarta vez que se repite la historia. No estoy para más fracasos.
- Pero si la quieres no querrás que te odie.
- Eso es problema mío. Ya se me pasará, olvidé a Sara.
- ¿Y la olvidarás a ella que es mucho más cercana a ti?
- Eso espero, si no desapareceré sin dejar rastro. Total, tampoco tengo nada especialmente importante que me arraigue aquí y siempre podría volver a aparecer.
- Eso es un castigo muy duro para alguién que se supone no es tan malo.
- A lo mejor estoy pagando por lo que hice en otra vida.

lunes, diciembre 27, 2010

Sara

Es curioso como la persona a la que va dedicada este post, será de las que no la lea. Su nombre está grabado en mi memoria, y cuando peor estoy su imagen siempre vuelve envuelta en uno de los tantos recuerdos felices que tuve con ella. Seguidamente recuerdo como fue nuestro final, y lo que vino después de éste. Todo muy típico de una película, todo muy típico de la vida.

Lo cierto es que de ignorarla pasé a amarla, de amarla a odiarla y de odiarla a considerarla mi amiga. Aunque siempre me engaño a mi mismo, no es mi amiga, es un muerto viviente. Es un recuerdo lo que me une a ella, es un recuerdo lo que me empuja a respetarla, a aceptar que ella ya no volverá nunca más a ser Sara.

Quizá eso es lo que más odio de este mundo, que Sara ya no volverá. Pero es que con Sara entré en la edad de oro de mi vida, y cuando ésta acabó, volví a la mediocridad. Mucho peor. No volví a la mediocridad, empezó mi decadencia, y dando un palo de ciego tras otro continúa mi decadencia. Y aún me queda la duda de un futuro mejor, porque a pesar de buscar, no encuentro, y cuando encuentro algo, no es ni más ni menos, que apariencia porque el interior sigue siendo tan mediocre como este mundo.


Ojalá todo empezara de nuevo...y lo nuevo me sorprendiera.

sábado, diciembre 25, 2010

Nada puede dañarme con mis amigos

Y aquí estoy, sentado en la penumbra de mi habitación, rodeado de mi gente y hablando con una amiga por la red más famosa del mundo ¡Qué vida más plena!

Lo cierto es que si. Mi vida no será un camino de rosas pero no me puedo quejar. Aunque a veces se me nieguen, por causas inconcretas, mis anhelos debo decir que tengo la suerte de estar rodeado de gente que merece la pena. También es cierto que mucha gente se ha ido, pero igual esa gente que se va es la que no merece la pena. Igual no debí ni si quiera mostrar interés en conocerla. Sin embargo, siempre digo que hay que conocerlo todo pues sólo así aprendes a valorar lo que tienes. Y entrando a valorar lo que tengo, he de decir que nada puede dañarme con mis amigos.

Nunca os podré agradecer todo lo que hacéis por mí como es debido, así que conformaros, de momento, con esta canción.